Ven Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo

jueves, 16 de febrero de 2017

16 de Febrero

Sabemos que en toda la Escritura la palabra espíritu habla de dinamismo. Y si el Espíritu Santo tiene ese nombre es porque él derrama vida en movimiento, impulsa hacia adelante, no nos deja estancados o inmóviles. Él sopla, mueve, arrastra, libera de todo acomodamiento y de toda inmovilidad. Por eso mismo también en el Nuevo Testamento se lo asocia con el simbolismo del viento: Se dice que así como el viento sopla donde quiere, así es el que nace del Espíritu (Juan 3,8). Cristo resucitado sopla cuando derrama el Espíritu en los discípulos (Juan 20,22) y los impulsa hacia una misión. Por eso no es casual que se asocie el derramamiento del Espíritu en Pentecostés, sacándolos del encierro, con una ráfaga de viento impetuoso (Hechos 2,2).


El mismo impulso del Espíritu Santo nos lleva a buscar siempre más. En su carta sobre el tercer Milenio, el Papa atribuye particularmente al Espíritu la construcción del Reino de Dios "en el curso de la historia", preparando su "plena manifestación" y "haciendo germinar dentro de la vivencia humana las semillas de la salvación definitiva" (TMA 45b).

Por eso no sólo esperamos llegar al cielo, sino que deseamos vivir en esta vida algo del cielo.

No podemos ignorar que el Nuevo Testamento no habla sólo del Reino que ya llegó con Cristo, o del Reino celestial que vendrá en la Parusía, sino también del Reino que va creciendo (Marcos 4,26-28; Mateo 13,31-33; Efesios 2,22; 4,15-16; Colosenses 2,19). Y si va creciendo, esperamos que el Espíritu Santo nos ayude para ir a crear un mundo cada vez mejor.

3 comentarios:

  1. Cuando pueda, publicar la reflexión de hoy viernes 17/2. Gracias y perdón x la molestia, pero la diferencia de comenzar el día con esa reflexión pidiendo al Espíritu Santo su asistencia de no hacerlo, es muy grande...😇🤗🙌🙌🙌 Ven Espíritu Santo, Ven🙌

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  2. Viernes, 17de febrero de 2017
    17 de Febrero

    "Ven Espíritu Santo, y mira todos los miedos que guardo dentro de mí. Te ruego que sanes todo temor, para que pueda caminar seguro en tu presencia.

    Mira a esta creatura que te suplica, no me abandones, fortaleza mía. Tú eres como un escudo protector, y si tu fuerza me rodea no tengo nada que temer.

    Cúbreme con tu potencia, y no permitas que ningún violento me haga daño, no dejes que algún espíritu dominante pretenda adueñarse de mi vida.

    Aleja de mí a todos los que quieran aprovecharse de mí. Tú me protegerás de los envidiosos y de los que no se alegran con mis éxitos y alegrías. Tú me protegerás de los peligros imprevistos.

    Deposito en ti toda mi confianza. Yo acepto a Jesús como Señor de mi vida, todo mi ser es suyo. Por eso confío en tu protección, Espíritu Santo, y dejo ante ti todos mis temores.
    Ven Espíritu Santo.
    Amén".

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  3. 17 Febrero: "Ven Espíritu Santo, y mira todos los miedos que guardo dentro de mí. Te ruego que sanes todo temor, para que pueda caminar seguro en tu presencia.
    Mira a esta creatura que te suplica, no me abandones, fortaleza mía. Tú eres como un escudo protector, y si tu fuerza me rodea no tengo nada que temer. Cúbreme con tu potencia, y no permitas que ningún violento me haga daño, no dejes que algún espíritu dominante pretenda adueñarse de mi vida. Aleja de mí a todos los que quieran aprovecharse de mí. Tú me protegerás de los envidiosos y de los que no se alegran con mis éxitos y alegrías. Tú me protegerás de los peligros imprevistos. Deposito en ti toda mi confianza. Yo acepto a Jesús como Señor ele mi vida, todo mi ser es suyo. Por eso confío en tu protección, Espíritu Santo, y dejo ante ti todos mis temores. Ven Espíritu Santo. Amén". Quiero luchar y caminar, pero lleno de paz y de confianza.

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