¡Cristo vive!
En él triunfó la esperanza. Si persistís en tu unión con él, podrás fallarle, caer, equivocarte, pero él va a triunfar en tu vida.
Él hace una historia con vos, va entretejiendo misteriosamente su luz en tus sombras, su vida en tus muertes, su gracia en tus miserias. Y él terminará su obra.
Podrás decir que con lo que está pasando ahora no hay lugar para la alegría de la Pascua. En realidad siempre tenemos algún pero, alguna excusa para no vivirla. Ahora es el coronavirus y después será otra cosa. Pero la vida de resucitados va más allá de las circunstancias, es de otro nivel, y se puede vivir pase lo que pase. Es un estado del corazón, un estado de unión con él que produce esperanza, confianza total.
Con él, en cualquier lugar estás a salvo. No hay algo que no puedas atravesar, porque él está con vos, vestido de luz infinita.
¡Feliz Pascua!